Abstract:
Se analiza la nueva función y el nuevo rol de los bibliotecarios en el nuevo ecosistema digital. Las bibliotecas, al igual que la razón, no son ajenas a su contexto histórico; por tanto, se ha pasado de un conocimiento estable e inamovible, del que las bibliotecas eran reflejo como especialistas en su clasificación y ordenación, a un conocimiento complejo, conflictivo y discontinuo. Un conocimiento que las herramientas digitales han democratizado, y donde la sociedad es ahora capaz interpretar, deliberar y tomar decisiones consensuadas. La biblioteca, en su nuevo rol, ya no tendrá el monopolio de la interpretación, sino que deberá ser el mediador, el intermediario que fomente esa disensión e interpretación. Se mencionan las competencias digitales necesarias en los ciudadanos y cómo las bibliotecas deberán ser los responsables de formar a estos intérpretes cualificados.