Bibliotecas escolares en Argentina

22Sep2010

Dos estudios recientes confirman la escasa cooperación entre bibliotecas escolares y bibliotecas públicas o populares.

El pasado 13 de septiembre, coincidiendo con la celebración en Argentina del Día del bibliotecario, el ministro argentino de Educación, Alberto Sileoni presentó en la Biblioteca Nacional de Maestros del Palacio Sarmiento, los resultados del estudio Las Bibliotecas Escolares en la Argentina (2008-2009) elaborado por el Ministerio de Educación y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). 

Este trabajo permite observar diversos datos en relación a los recursos humanos y materiales con los que cuentan las bibliotecas argentinas, y sobre los usos y valoraciones de los usuarios, en base a criterios de evaluación comunes sustentados en el Estudio de Bibliotecas Escolares en España, elaborado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

La muestra del estudio comprendió más de 600 centros de enseñanza (Primaria y Secundaria) de gestión estatal y privada, localizados tanto en el ámbito rural como en núcleos urbanos de las provincias de Buenos Aires, Chubut y Formosa.

Entre los datos obtenidos se aprecia la poca importancia que desde las bibliotecas escolares en Argentina se da a las acciones de extensión hacia la comunidad y a la cooperación con otras bibliotecas (fundamentalmente públicas) y otros centros de información.

Esta impresión también queda patente en otro exhaustivo informe de reciente publicación, titulado Relevamiento Institucional de Bibliotecas Escolares Argentinas en el que se indica  que “las posibilidades que brinda el trabajo cooperativo, a partir de la creación de redes de unidades de información, se presenta como una perspectiva de trabajo que no está aún suficientemente incorporada por las bibliotecas escolares. Tal es así que sólo el 5,1% de ellas indica que forma parte de una red y participa de alguna manera en su desarrollo".

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