Desde el pasado jueves 30 ya está disponible de forma libre y gratuita la versión 8.10 de Ubuntu, “Intrepid Ibex”.
Pese a los comprensibles problemas de acceso al servidor en estos primeros días, el mismo jueves por la tarde ya pude acceder a la actualización desde la versión 8.04, y esa misma noche a la descarga de la iso (al menos de la desktop 32 bits).
Alguna gente discrepará sobre la idea de adquirir ya la versión 8.10, y más teniendo en cuenta que la versión 8.04 era LTS (Long Term Support) y aun así dio algunos problemas en sus comienzos. Sin ir más lejos en esta versión se ha podido comprobar que ya ha aparecido también algún bug. Sin embargo, y con el sistema ya totalmente operativo en mi equipo, yo no he encontrado ninguna razón para que nadie retrase su instalación, sino más bien todo lo contrario. Algunas de las novedades de esta nueva versión ya se adelantaron en un artículo dedicado de MuyComputer.
Por lo tanto desde aquí animo a todo el mundo a que relegue su viejo sistema operativo (propietario), dándole una oportunidad a cualquier distribución gratuita de GNU/Linux. Quiero dejar claro que Ubuntu no es la única opción, y para mucha gente quizás ni siquiera la mejor. Precisamente hace unos días estuve hablando esto con unos buenos amigos, uno de ellos me hablaba de SUSE, debido según él a las características de la comunidad desarrolladora, el otro sin embargo no estaba en absoluto de acuerdo aduciendo razones de política de distribución (aunque lo cierto es que si nos ponemos estrictos, Ubuntu quizás tampoco sea lo éticamente más adecuado, siendo por ejemplo una mejor opción gNewSense). Sin embargo, en lo que sí que estábamos todos de acuerdo es que cualquier cosa es mejor que Windows o Leopard. Por lo tanto que nadie tenga ningún miedo a usar cualquier distribución de GNU/Linux, ya que en esto, al igual que en todos los aspectos en los que existe una participación social, los inconvenientes desaparecen con el uso.
Más información sobre el proceso de actualización/instalación podemos encontrarlo en el artículo “Intrepid Ibex/Notas de liberación”, con algunas secciones todavía por actualizar.
Y para la gente que se anime a instalarlo desde cero, señalar un apunte sobre algo que, aunque hay mucha literatura escrita, a mí por lo menos siempre me sobrevuela la duda: el tamaño de la swap. Recordando y resumiendo un post de Russell Coker en su blog, la recomendación sería:
Por lo demás, las particiones, como casi todo, nunca desde Windows para evitarnos problemas ;-)