Lugares de silencio dedicados a la salvaguarda del saber humano de siglos, concentrado en palabras impresas, en libros. Espacios de estudio donde acudir a hacer los deberes de clase, a memorizar los temas para el próximo examen o consultar una enciclopedia, gobernados por personas de mediana edad cuyo papel es que la palabra impresa prevalezca sobre la oral, al menos en esas cuatro paredes. Esa es posiblemente la imagen que tenemos muchos ciudadanos de las bibliotecas, o al menos la que aprendimos de nuestros padres, de nuestra educación. ¡Nada más lejos de la realidad!
Últimamente las bibliotecas han comenzado a orientar sus servicios al usuario. Aún les queda mucho por recorrer, ya que las bibliotecas adolecen de servicios que las empresas ya utilizan con asiduidad, como consultoras, agencias de comunicación y márketing, economistas... que les orientan en ese sentido. A las bibliotecas, las nuevas teorías y estrategias les llegan algo tarde y mal, pues muchas veces estas no están adecuadas a las especificidades de una institución cultural y sin beneficio.
El 19 y 20 de mayo se celebraron las 12as Jornadas de Información y Documentación organizadas por el Col·legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya. Un total de 500 profesionales participaron en estas jornadas que son el punto de encuentro bianual de los profesionales del sector. Durante los dos días se presentaron 20 comunicaciones, 10 pósters y 15 buenas prácticas y se celebraron 3 “Diálogos a tres bandas”, 3 mesas de debate, 3 talleres, 5 conferencias y 2 jornadas paralelas.
Algunos de los temas que suscitaron más interés fueron la propiedad intelectual y el papel de las bibliotecas, los nuevos modelos de distribución de información y también los cambios en los espacios de los centros de información y documentación, así como la preservación digital, las FRBR o el papel ético de la biblioteca en la sociedad. Dos días muy intensos que sirvieron también para centrar la celebración del aniversario del Col·legi: 25 años de historia de un colectivo que todavía tiene mucho que decir y que aportar.
El pasado 29 de Enero de 2010 Hilario Hernández, de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, pronunció una conferencia titulada “Inmigrantes, lectura y biblioteca pública”, enmarcada en los actos de la jornada inaugural de la “6a Escola d’Hivern de la Biblioteca Pública”.
El contenido de la conferencia se estructuró en tres grandes apartados, el primero fue una introducción en la que el ponente analizó las claves psicosociales de los inmigrantes residentes en España así como los factores que condicionan su día a día en nuestro país. En el segundo bloque se nos expusieron los resultados de un estudio realizado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez sobre los hábitos lectores y la percepción que tienen sobre la lectura los diferentes colectivos de inmigrantes de la Comunidad de Madrid, pero que podría fácilmente ser extrapolables al resto del Estado. Por último Hilario Hernández presentó las conclusiones que se podían extraer del estudio anteriormente citado y propuso una serie de medidas a tomar por parte de las bibliotecas públicas para hacerlas más accesibles y atractivas a este sector de la sociedad.