El Archivo custodia una rica documentación que puede ser utilizada por los ciudadanos, directamente, mediante consulta in situ de los documentos originales, o, indirectamente, solicitando la información que necesiten a través del servicio de información del Archivo. Paralelamente se realizan tareas de reproducción de documentos así como de conservación, descripción y difusión, para así poder garantizar la permanencia de una parte del patrimonio documental de la nación y ofrecer a la ciudadanía el acceso y disfrute de unos bienes que sirven para garantizar sus derechos y para el conocimiento del pasado histórico más reciente.