Un desapercibido vínculo une a elementos tan dispares como el sonido producido por las olas del mar, las alocuciones emitidas en radio, los envolventes relatos narrados por audiolibros, los sonidos etnográficos, o los registros musicales. Son ejemplos de un patrimonio sonoro de gran valor, más amplio de lo que se podía pensar pero que en muchos casos, y aún perteneciendo a un pasado reciente, es desconocido o incluso está olvidado.








