La arquitectura a lo largo de la historia ha modificado el paisaje, ha contribuido a la mejora del hábitat humano y ha sido una de las más poderosas representaciones simbólicas del poder e, incluso, de la ideología. En la actualidad la arquitectura busca un reencuentro entre el hombre y el paisaje, así como la mejora de las condiciones de vida. Todo ello, hoy y ayer, ha quedado documentado.








