En el ámbito de la museografía y en otros muchos, tenemos la oportunidad de enfrentarnos a espacios que son, muchos de ellos, otros no tanto, concebidos y planificados para la circulación de personas. A pesar de ello, estos espacios se convierten en lugares dificiles de entender. El primer servicio que se le puede dar a un usuario al entrar a nuestro espacio es un sistema de señales que le informe y oriente sobre los lugares a los que puede y debe dirigirse siendo siempre y cuando la acción sea una decisión tomada libremente por él.