En un mundo cada vez más ruidoso, más inmediato, más apresurado, con exceso de información y de inmediatez en su acceso. En un tiempo que cada vez evoluciona más hacia lo individual y en el que las tecnologías parecen ser la herramienta que solucionará todas las necesidades formativas, informativas y de ocio, las Bibliotecas recuperan, sin alejarse de los beneficios tecnológicos en aspectos concretos, el papel y la función que un día tuvieron como espacios educativos, de encuentro, de participación colectiva, de intercambio de información y de reconocimiento de necesidades individuales y particulares específicas.