35 bibliotecarios de Cantabria han firmado el documento que denuncia las graves carencias que padece la red pública de bibliotecas de la región al tiempo que cuestionan «el despliegue» que tanto el Ayuntamiento de Santander como el Gobierno regional están llevando a cabo para la candidatura de la ciudad como Capital Europea de la Cultura.
Los firmantes del texto (titulado Bibliotecas 2016), profesionales de los centros de la Universidad de Cantabria y de centros municipales, admiten que un evento como la capitalidad europea «reportará muchos beneficios», pero también consideran que una ciudad que pretende ser un referente cultural no puede tener el sistema bibliotecario que actualmente «padecemos los santanderinos».
«La Bibilioteca Municipal carece de instalaciones adecuadas y está totalmente obsoleta, las bibliotecas de barrio están sin informatizar y con escasos recursos, carecen de una coordinación adecuada...», señalan.
«Tampoco la situación de la Biblioteca Central de Cantabria (dependiente de la Consejería de Cultura) y de la mayor parte de las bibliotecas municipales de la región es mucho mejor. El proyecto para el antiguo edificio de Tabacalera lleva años de retraso y nace lastrado por grandes deficiencias».
Entre ellas, la contratación de personal. En la red pública «llevan años sin convocarse plazas de ayudantes o auxiliares de bibliotecas a través de una oferta pública de empleo que respete los principios de igualdad y mérito»