La Biblioteca Pública de Nueva York, emblemática entidad cultural del mundo, celebra su centenario y lo hace amenazada por un recorte presupuestario que si las donaciones no remedian, reducirá el acceso ciudadano a sus tesoros, entre los que hay desde manuscritos de los poetas Walt Whitman o Jorge Luis Borges a una Biblia de Gutenberg.
"Salva a la Biblioteca del recorte de 40 millones de dólares (28 millones de euros) o solo podremos abrir cuatro días a la semana”, señala la campaña que ha lanzado la prestigiosa institución, que el 23 de mayo celebrará una gala para recoger donaciones y asegurar su futuro.
A través de su campaña “Find the future, fund the future (Encuentra el futuro, financia el futuro)” también advierte de que si no consigue donaciones tendrá que cerrar talleres de informática e infantiles o reducir a un tercio sus nuevas adquisiciones de libros o material audiovisual en su red de 89 centros de la ciudad.
Ubicada en pleno centro de Manhattan, en la Quinta avenida, entre la estación de trenes de Grand Central y la populosa Times Square, la Biblioteca Pública neoyorquina alberga en sus fondos más de 50 millones de obras plasmadas en libros y otros documentos, incluidos audiovisuales, y muchos históricos como unas cartas de Cristóbal Colón relatando el descubrimiento del Nuevo Continente.