El gigante Google, enzarzado en una pugna con el mundo editorial francés, reconoció ayer su estrategia dual en el país vecino. Por un lado, aceptó retirar de su catálogo Googlebooks más de cien extractos de obras que había digitalizado sin permiso, pertenecientes al grupo editorial La Martinière. Se someterá así a una sentencia reciente del Tribunal de Gran Instancia de París que le condenaba por "falsificación de derechos de autor". Sin embargo, al mismo tiempo,Google anunció la presentación de un recurso contra los fundamentos de esa misma sentencia con vistas a obtener su anulación.
Google fue condenado el pasado 18 de diciembre por reproducir toda una larga serie de extractos de libros pertenecientes a editoriales francesas que nunca le habían cedido los derechos de esas obras. En su mayoría se trataba de libros del grupo Seuil-La Martinière. Precisamente, son esas obras las que el gigante de Internet ha aceptado retirar.
Por otra parte, el tribunal prohibía a Google proseguir la digitalización de obras francesas, excepto cuando dispusiera de la autorización escrita y explícita de los editores, e impuso a la multinacional el pago de indemnizaciones por valor de algo más de 300.000 euros.