La desaparición de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas de la nueva Secretaría de Estado de Cultura, incorporándola a una Dirección General de Industrias Culturales, es para la Asociación Colegial de Escritores (ACE) "una evidente agresión a los sectores más indefensos de la creación literaria, los autores, considerándose a los creadores como ajenos a una industria que sólo tiene razón de ser por los contenidos: precisamente las obras de los escritores".
En un comunicado que firma su vicepresidente, Antonio Gómez Rufo, ACE indica que "marginar" a las Letras, en los recortes generales del nuevo gobierno de España, "es otra muestra de desafección" a quienes hacen posible que los libros que se crean en nuestro país "construyan una industria que da trabajo a miles de personas en todos los sectores literarios, desde editores a libreros, desde imprentas a distribuidores, desde autores a periodistas y críticos, y suponen un porcentaje nada despreciable del PIB español, además de un escaparate internacional nada desdeñable de la imagen cultural de España".