La crisis pone de moda el préstamo de libros y llena la Biblioteca Pública

La crisis y el paro forzoso al que actualmente se ven obligados muchos leoneses están haciendo que la Biblioteca Pública de la capital haya visto aumentar tanto el número de volúmenes prestados como los asistentes a sus salas de lectura y estudio durante este último año. Un ascenso progresivo que se debería en principio a dos causas: una menor adquisición de libros a causa de la actual situación económica, paliada por el lector habitual con visitas cada vez más frecuentes a la biblioteca, y la existencia de una población parada que encuentra en este espacio un centro en el que pasar y organizar su tiempo. Eso sin contar con los abundantes estudiantes y opositores que también llenan sus salas.

«Durante todo este tiempo sí que hemos notado un cambio de hábito entre los usuarios», explicó a este periódico el director de la Biblioteca Pública de León, Alfredo Díez, quien resaltó la notable afluencia de personas que, «por desgracia, se encuentran en paro». «Es gente que en muchas ocasiones decide organizarse y viene a leer la prensa todos los días para buscar ofertas de trabajo, también a coger libros, etc.».

Aparte de los propios volúmenes, ha registrado la Biblioteca Pública de León un curioso descenso en el préstamo de material audiovisual; películas y discos que tuvieron mucho éxito en un principio pero a los que también parece haber afectado el fenómeno de la piratería, especialmente en lo que respecta a la música. «El préstamo de deuvedés sigue alto, pero el de música es mucho menor, presumiblemente a causa de la piratería y de otros accesos a la misma», comentó Alfredo Díez, quien recalcó la mayor concurrencia de público percibida durante este último 2011, una realidad que no reflejan las meras cifras de préstamos bibliográficos. El director de la Biblioteca Pública opinó que la crisis influye también en la adquisición de obras en librería. «A lo mejor el que antes se compraba seis libros, ahora compra tres y los otros los saca prestados».

Desde otra perspectiva, los libreros también tienen algo que decir al respecto. Todos han notado la crisis aunque ahora se encuentran, por lo general, en un momento «estable».

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