La casa editorial Editions de la Martinière y dos sociedades de autores o editores franceses intentarán mañana en los tribunales cortar el voraz apetito de Google y de su motor Google Book Search por la digitalización de obras literarias de todo el planeta.
Con una querella judicial presentada ante el Tribunal de Gran Instancia de París, la industria del libro francesa intenta reponerse de las negociaciones abiertas por la Biblioteca Nacional de Francia (BNF) con el gigante informático para la digitalización de su fondo. La BNF había sido, hasta entonces, la principal muralla de contención de los proyectos literarios de Google.
La Martinière, aliado al histórico Le Seuil, es uno de los grandes grupos de la poderosa edición francesa y ha batallado duro con sus abogados para evitar que su querella cayera en saco roto. Llegar a juicio hoy y no ser desestimados, ha sido en sí toda una gesta.
Contrariamente a lo que pudiera pensarse, lo que atacan los editores no es el derecho de un motor de búsquedas a buscar. Lo que atacan es el trabajo de apropiación emprendido por Google hace cinco años, con la digitalización de millones de obras.