La historia de la ciudad está más al día que nunca. Parte de la información que alberga el Archivo Municipal de Badajoz ya está digitalizada y, aunque todavía no se puede consultar el contenido de la misma mediante medios informáticos, muy pronto esta opción estará al alcance de todos los interesados. Muchos de los documentos que componen este registro estarán disponibles en menos de un año a golpe de ratón.
El trabajo de digitalización comenzó en el mes de julio de 2010. De los 9.300 legajos que hay guardados en el archivo, unos 300 ya están informatizados, lo que significa que más de 524.000 documentos ya han pasado por este proceso. Además, también están digitalizados los 300 libros de actas pertenecientes a este archivo. Ahora, se está procediendo a la descripción de todo el contenido subido a la red para facilitar la búsqueda del mismo.
Este sistema permite disponer de una base de datos detallada y organizada que servirá de ayuda a quienes quieran localizar y ojear algún escrito digitalizado. Hasta que no finalice totalmente esta labor, no se podrá consultar esta información a través de la red. «Se prevé que en el plazo máximo de un año haya concluido todo este proceso. Entonces, los usuarios podrán acudir al archivo y buscar los documentos que esté digitalizados con su ordenador. El siguiente paso es que los ciudadanos puedan consultarlos a través de Internet desde cualquier lugar. Pero ese es un objetivo más a largo plazo», explica Consuelo Rodríguez Píriz, concejal de Cultura.
Se han informatizado los escritos más antiguos, los más delicados o aquellos que se encuentran en un estado de mayor deterioro. Algunas disposiciones recibidas por el Ayuntamiento de Badajoz, las Reales Provisiones o los expedientes sobre milicias nacionales del siglo XIX, han sido algunos de los textos que se han tratado. «No vamos a digitalizar todos los fondos del Archivo Municipal. El objetivo es digitalizar los documentos más importantes y aquellos que corran más riesgo de pérdida», señala Rodríguez Píriz.
Para los legajos, las ventajas de la digitalización están claras: la documentación y todos los papeles están ahora mucho más protegidos y su conservación es mucho más segura. La parte más negativa se la llevan los investigadores que acuden al archivo. Los usuarios tendrán que renunciar en muy poco tiempo a observar y palpar los escritos originales y tendrán que conformarse con ver e imprimir la copia digitalizada. Ya no podrán sentir el peso de la Historia de Badajoz en sus propias manos. «Sin embargo, el sistema informático permitirá que la localización de los documentos sea mucho más fácil. Los fondos serán más accesibles», destaca la concejala de Cultura.