Las bibliotecas públicas valencianas (más de 400) se quedarán este año sin el dinero del Ministerio de Cultura para la compra de libros («incremento bibliográfico» es el tecnicismo oficial). La razón es que no se ha firmado el convenio con la Generalitat para 2011, que venía funcionando desde 2006, salvo la excepción de 2007 (el exconseller Font de Mora no consignó presupuesto alguno ese año). La red de bibliotecas valencianas pierde así 800.000 euros, que es la misma cantidad que la Conselleria de Cultura había dispuesto para este fin.
El convenio, resultado de un plan de fomento de la lectura estatal, funcionaba hasta ahora de una manera sencilla: las dos partes firmantes (el Gobierno central y el autonómico) aportaban los mismos fondos para la adquisición de libros.
Por población, el ministerio reservaba cada año 2,2 millones de euros para la C. Valenciana, pero como el Consell nunca alcanzaba este presupuesto, la cantidad siempre ha sido más baja. Nunca ha habido 4,4 millones entre las dos administraciones.
En 2011, el departamento valenciano aprobó 810.000 euros para esta partida, aunque en el reparto que hizo en octubre entre todos los municipios dejó más de 60.000 sin distribuir.
Según el funcionamiento hasta ahora del acuerdo, el ministerio debería haber puesto la misma cantidad y ésta haberse repartido antes de fin de año. Sin embargo, en 2011 no ha habido convenio. Fuentes de la conselleria de Lola Johnson aseguraron ayer a Levante-EMV que se paralizó «a instancias del ministerio», sin aportar más detalles. El departamento que hasta hace poco dirigía Ángeles González-Sinde y ahora está bajo el mando de José Ignacio Wert no ofreció explicaciones a este diario.