Las mujeres que usan la biblioteca triplican a los hombres

Mal día el de ayer para ocupar la biblioteca municipal estudiando, al ser el calor y la playa una de las alternativas más seductoras. Pero la obligación que dicta el calendario escolar manda y eso es lo que más se podía ver ayer dentro de estas instalaciones. Con la selectividad a la vuelta de la esquina son muchos los estudiantes que hacen uso de sus pupitres, aprovechando tanto las nuevas tecnologías como los fondos editoriales para documentarse. José Carlos Vidal es el bibliotecario municipal desde hace dos décadas y nadie como él para hablar de las virtudes y carencias de su lugar de trabajo.

«En la actualidad contamos con unos fondos que rondan los 22.000 ejemplares y a los que mensualmente añadimos algunas novedades del mercado editorial, tanto que viene gente de Ribeira y Boiro». El mismo profesional confirma el gasto de 6.000 euros anuales en obras que pocos minutos antes apuntaban en la casa consistorial.

Es el mismo Vidal el que desvela que entre los usuarios de la biblioteca, que asciende a 2.000 socios, hacen uso real y de manera constante unos 400.

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