Desde que en el pasado mes de julio se anunciara el cierre de la biblioteca de las Palomas para implantar la sede del grupo municipal de coros y danzas, los vecinos del barrio del Zaidín no han cesado en su lucha para mantenerla abierta. De hecho, a pesar de que en la madrugada de ayer la Policía Local trasladó los últimos libros que quedaban dentro a otras bibliotecas como la Francisco Ayala y la nueva en el Beiro, los vecinos no se rinden ni pierden la esperanza de volver a entrar por sus puertas.
La Plataforma Ciudadana, creada para evitar el cierre, se reunió ayer con el delegado de Cultura, Pedro Benzal, para comunicarle su malestar por lo ocurrido durante el desalojo policial y trasladarle las propuestas que quieren llevar a cabo en los próximo días. Con ello, quieren proseguir con sus reivindicaciones, por lo que han programado una manifestación para el próximo jueves en la Plaza del Carmen a la que se pueden unir todos los ciudadanos. Además, han realizado por escrito una serie de propuestas para impedir el cierre ya sea por motivos económicos o de otra índole.
Los vecinos están tan afectados por esta pérdida que algunos han acordado ceder parte de sus bibliotecas personales para dotar de recursos las estanterías de la biblioteca de las Palomas. Por otra parte, han iniciado conversaciones con la facultad de Biblioteconomía para que los universitarios que quieran hacer prácticas puedan realizarlas allí . De este modo, se evitarían gastos de personal al Consistorio y los propios becarios serían los encargados de atender a los vecinos.
Según Benzal, con este tipo de iniciativas, "los vecinos no quieren buscar confrontación con el Ayuntamiento, sino ofrecer soluciones. Lo que más les ha dolido es que el alcalde no les haya querido recibir ni hablar con ellos desde el pasado 14 de septiembre que hicieron la petición. Este gesto le honrarían. En democracia tenga uno los votos que tenga, por muy mayoría que sea, hablar es lo que toca".