"Leer es una necesidad"

Las primeras conclusiones del Observatorio Andaluz de la Lectura, organismo consultivo englobado dentro del Plan Integral de Impulso de la Lectura 2005-2010 que impulsó la Junta, no son nada halagüeñas. El presidente de su comité científico, el filósofo y pedagogo José Antonio Marina, alertó ayer de los "graves problemas de compresión lectora" que presentan los estudiantes andaluces de Secundaria, dificultades que, según apuntó, se acentúan en la etapa universitaria. Según Marina, el nivel de comprensión lectora entre los alumnos de la enseñanza Secundaria "deja mucho que desear", déficit que se vuelve "trágico" en la etapa universitaria debido a la falta de interés de los alumnos por la lectura y a la "poca motivación de los profesores" por este asunto.

"Se supone que los universitarios son la élite de la sociedad, una clase que se forma gracias a los recursos públicos que aportan los ciudadanos. Es triste que se haya llegado a la idea de que la Universidad no ha de fomentar la lectura, que sólo importa lo que sirve para obtener el título. Eso es un empobrecimiento social y cultural que va en detrimento de todos. Una sociedad lectora es la base del desarrollo de la misma, como pasó con la Revolución Francesa", aseveró.

Ante la falta de la efectividad esperada de los planes de fomento de la lectura impulsados por la Administración autonómica a través de las consejerías de Educación y Cultura, Marina abogó por implicar a otros departamentos -"las consejerías de Bienestar Social o Innovación", apuntó- y a los ayuntamientos en este proyecto. Para ello puso como ejemplo Alcalá educa, la experiencia que dirige en el municipio sevillano de Alcalá de Guadaíra. Se trata de un programa en el que colaboran la mayoría de los agentes sociales de la localidad y cuyos objetivos son la mejora en materia de competencia lectora, científica y digital como antídoto del fracaso escolar y como vía para resolver el problema de la formación para el mundo laboral.

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