Textos perdidos en la guerra están saliendo a la luz en Nueva York

En 1932, cuando los nazis ascendieron al poder en Alemania, un bibliotecario judío en Fráncfort publicó un catálogo de 15 mil libros que había coleccionado laboriosamente durante décadas.

Enlistaba los textos clave de un campo nuevo llamado la Ciencia del Judaísmo, en el cual expertos analizaban la filosofía y cultura de la religión como estudiarían las de las antiguas Grecia o Roma. La escuela de pensamiento se volvió la base de los estudios judíos modernos en todo el mundo.

En el tumulto de la guerra, grandes partes de la colección se desvanecieron. Ahora, bibliotecarios a un océano de distancia han determinado que la mayoría de los títulos que desaparecidos han estado durante años en los atestados estantes del Instituto Leo Baeck, un centro de Manhattan dedicado a preservar la cultura judía alemana.

La historia de cómo los cientos de libros deteriorados y encuadernados en tela con títulos alemanes esotéricos terminaron en Nueva York incluye escapes imposibles, erudición cuidadosa y algunas maletas muy pesadas. Y aunque los recorridos exactos de muchos de los volúmenes siguen siendo confusos, pasaron por departamentos llenos de libros en el Upper West Side, a través de la abarrotada mesa de centro de una mujer de 97 años de edad y los cavernosos estantes de una biblioteca.

Para eruditos judíos, la colección de textos de la Ciencia del Judaísmo (en alemán, Wissenschaft des Judentums) es una piedra angular que marca el nacimiento de una tradición judía como una filosofía y cultura dignas de estudio académico.

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