¿Dinamitar o dinamizar el ecosistema editorial español? La irrupción en diciembre del Kindle, el lector electrónico de Amazon, acompañado de una avalancha de 28.000 títulos en castellano -algunos de ellos a precios por debajo dos y tres euros, e incluso menos- está cambiando para siempre el mundo del libro en España. Nuevas editoriales y librerías online se suman a una guerra de precios en un contexto donde todo lo conocido está en cuestión: desde la forma en que leemos, a aquello que entendemos por libro.
Son apóstoles del digital. Ese formato al que algunos todavía se resisten, por extremadamente moderno, y en el que otros creen ver al coco, por demasiado etéreo y pirateable, es el único en el que van a publicar dos editoriales nacidas ayer: Zafiro, especializado en novela romántica, y Scyla, dedicado a la fantasía, ciencia ficción y terror.
Contenidos digitales de fácil acceso y sin DRM (digital rights management) y precios un 40 por ciento más bajos que en papel son la señas de identidad de la 'librosinlibro.es', una plataforma de comercialización de contenidos digitales impulsada por tres pequeñas editoriales.
"Si logras hacer algo que sea sencillo, fácil, barato y con calidad, no hay que temer a la piratería", afirma el editor de Rey Lear y Reino de Cordelia, Jesús Egido. Sus compañeros en esta aventura digital son Eduardo Riestra, de Ediciones del Viento y José Ángel Zapatero de Menoscuarto.
"Cada día es como un nuevo comienzo". Greg Gree- ley, vicepresidente de Amazon para Europa, dio así la bienvenida a Amazon.es, la sucursal de la tienda online norteamericana que desde la medianoche de ayer opera en España . Los días anteriores, la empresa había generado tantas expectativas, que, según desveló Greeley, pocos minutos después de haber pasado las 12 de la noche un usuario madrileño compró la saga completa de Star Wars en Blu-Ray.
La recuperación económica de los mercados exteriores ha beneficiado al sector editorial español, que en 2010 exportó libros por valor de 457,79 millones de euros, lo que supone un 3,5% más que en 2009, año en el que la crisis se dejó notar y produjo un brusco descenso del 19%.
Todos estos datos proceden del informe del Comercio Exterior del Libro correspondiente a 2010, dado a conocer por la Federación Española de Cámaras del Libro (FEDECALI).
Tres de las principales editoriales francesas, Gallimard, Flammarion y Albin Michel, denunciaron al gigante de internet Google por haber digitalizado y colgado en la red obras suyas, informaron hoy fuentes de las empresas.
Las tres grandes editoriales reprochan al sitio web haber digitalizado obras cuyos derechos poseen ellos, dentro de su macroproyecto de construcción de una gran biblioteca en la red, que consideran piratería.
En la fábula de Esopo, la liebre, confiada de su superioridad frente a la tortuga, se echó a dormir y acabó perdiendo la carrera. Un síndrome parecido sufre la mayoría de editoriales españolas, que dormitan en sus playas de papel mientras la ola digital avanza inexorable hacia su orilla. Así lo confirman los datos de una amplia encuesta dada a conocer por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE): en 2012, sólo un tercio de las editoriales comercializará más de la mitad de sus novedades en formato digital.
Una de cada cuatro editoriales españolas espera comercializar en versión digital más de la mitad de su catálogo en 2012. Ésta es una de las principales conclusiones que se desprenden de la 2ª encuesta sobre el Libro Digital en España: Impacto de la digitalización en el catálogo, canales de distribución y de venta y política comercial, realizada por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) en colaboración con la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y que ha sido difundido hoy mediante una nota de prensa.
A falta de conocer las primeras estadísticas sobre la penetración del libro digital en la Comunidad Valenciana, el gremio ya está en disposición de afirmar que el sector editorial valenciano se ha bajado del tren de la digitalización antes de haber arrancado. El fracaso de las plataformas de venta de libros electrónicos como Libranda, la escasa rentabilidad que promete este formato en relación al esfuerzo inversor que requiere y el miedo al pirateo son algunas de las razones que esgrimen los editores para explicar su resistencia a embarcarse en esta aventura.
La aparición de gigantes como Google, Apple o Amazon tiene en jaque a los editores españoles, que ven como su modelo de negocio tradicional se puede trastocar tras la aparición del ‘ebook’.