Poco a poco, el libro electrónico gana mercado. Pero muy poco a poco; entre otras cosas, por su precio. La descarga de libros no está generando tantos beneficios como prometía porque a los usuarios les sigue pesando que las descargas estén gravadas con el 18% de IVA en vez de con el 4%, como los libros de papel.
El sector de las librerías tiene previsto solicitar en Bruselas el próximo mes de abril "el IVA cero para todos los libros y cuando menos que el IVA de lo digital se equipare al del libro en papel ya que ahora soporta el 18%".
Así lo ha adelantado, en una entrevista con Europa Press, Fernando Valverde, presidente de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), entidad que celebrará su Congreso Nacional de Libreros en Las Palmas de Gran Canaria entre el 16 y el 19 de marzo.
Los diputados franceses examinaban ayer un proyecto de ley "relativo al precio de los libros digitales", en el que contempla abiertamente aplicarles la política en vigor para los libros impresos desde 1981, revolucionaria en su día, de un precio único mínimo obligatorio y de un tipo de IVA reducido.
Mónica Fernández Muñoz, subdirectora general de promoción del Libro, la lectura y las letras españolas del Ministerio de Cultura, apostó por un IVA reducido para los libros y porque la industria española de contenidos no pierda su posición en el entorno internacional con la transformación que está experimentando este sector tras la aparición del libro electrónico.
Una directiva de la Unión Europea ha frenado la anunciada rebaja del 16 al 4% en el IVA de los libros electrónicos que había anunciado en diciembre la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, tal y como informa el diario Expansión.
Aunque la rebaja será aplicada a los libros electrónicos que sean entregados en soporte físico (CD-ROM, memorias USB, etc.), los que sean descargados de Internet no podrán acogerse a esta reducción.
Los libros electrónicos compartirán con sus réplicas de papel el mismo montante del Impuesto sobre el Valor Añadido (el IVA) y quedará fijado en el 4% (el llamado tipo superreducido). Ese porcentaje es el que grava a bienes como las viviendas de protección ofical, el material escolar o los alimentos de primera necesidad. La medida, anunciada esta mañana por la Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, en la Biblioteca Nacional, supone la adopción por parte de España de una recomendación aprobada por la Unión Europea el pasado mes de marzo.