Los usuarios de la biblioteca Jovellanos pueden leer estos días, en el vestíbulo del edificio, un sorprendente cartel en el que se especifican los horarios del centro: de 10 a 15 horas por semana y una hora menos, hasta las 14 horas, los fines de semana. Por la tarde, las puertas se encuentran cerradas a cal y canto “hasta nuevo aviso”, según reza el mismo cartel. La biblioteca central de la ciudad, la que goza de más usuarios, se mantiene cerrada en horario vespertino. ¿La razón?: la falta de personal.
La apertura del edificio de la Biblioteca y Filmoteca de Navarra es, sin duda, una buena noticia para todos los que trabajan en alguno de los oficios del sector cultural. Sin embargo, las inauguraciones no deben eclipsar ni hacer olvidar las problemáticas que preceden a los fastos ni las que la nueva dotación padece ya aun siendo nueva.
El portavoz del Grupo Municipal del Partido Popular, Antonio Pérez, ha denunciado la asignación de personal no cualificado en la red municipal de bibliotecas y se ha hecho eco del profundo malestar que se ha extendido entre los profesionales de este departamento por la práctica puesta en marcha por Agustín Navarro y sus concejales de Recursos Humanos, Juan Ramón Martínez y Cultura, Maite Iraola.
La falta de personal en las bibliotecas municipales, lo que ha provocado a la reducción de horarios en algunos de estos centros, ha llevado al Instituto de Cultura y las Artes del Ayuntamiento de Sevilla (ICAS) a acogerse al Plan Proteja para poder aumentar la plantilla que trabaja en dicha red. Con esta ampliación la delegación que dirige la socialista Maribel Montaño pretende abrir dos nuevas bibliotecas y dar respuesta a los servicios que ya están en marcha.
Algunas instalaciones incumplen la normativa de seguridad y el sistema informático es obsoleto, critica el sindicato.
«El Ayuntamiento, de nuevo, ha vuelto a incumplir su compromiso de cubrir las bajas de larga duración o las de maternidad, y a día de hoy las bibliotecas se encuentran al límite, al tener un déficit importante de personal». Ésa es la denuncia realizada por el sindicato CSI-CSIF sobre las deficiencias materiales y de personal en las bibliotecas públicas durante el verano. «De nada ha valido el esfuerzo que los propios bibliotecarios asumieron al aprobarse un calendario donde se comprometían a cubrir las bajas producidas de forma automática durante un mes, a costa de rotar y doblar turnos», criticó la plataforma, que se pregunta si «hace falta una desgracia para solucionar» esta situación.
Las medidas de reducción presupuestaria anunciadas por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, no afectarán al personal de las bibliotecas municipales, aunque sí se verán reducidas las actividades culturales.
Belén Martínez Díaz, directora general de Archivos, Museos y Bibliotecas del Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid respondió así en la reunión de la Comisión Permanente a las preguntas formuladas por los grupos socialista y de IU.